Comienza septiembre y, con el bullicio de los pasillos a punto de despertar, volvemos a encontrarnos con la realidad de nuestros claustros. Hay miradas ilusionadas de quienes pisan un aula por primera vez, pero también rostros cansados, cargados de sabiduría, de entrega y de muchos cursos a las espaldas.
A quienes hemos dedicado décadas a la escuela -viendo pasar generaciones de alumnos que hoy vuelven como padres-, nos conmueve especialmente la etapa de madurez de nuestros compañeros. Los profesores de más de 55 años no son solo una cifra en un cuadrante de horarios: son la memoria viva de nuestra vocación, el pulso humano de nuestros colegios y el testimonio de que educar es un arte que se forja con paciencia y corazón.
En este arranque del curso 2026/2027, la Consejería de Desarrollo Educativo de la Junta de Andalucía ha puesto sobre la mesa medidas significativas para la escuela pública: una reducción efectiva de dos horas lectivas para los mayores de 55 años —blindadas expresamente de guardias o sustituciones— y la posibilidad de realizar parte del horario no lectivo en modalidad telemática.
La pregunta surge de inmediato en nuestras salas de profesores con inevitable inquietud: ¿Y nosotros? ¿Afecta esto a la concertada? La respuesta técnica es no: el convenio colectivo y los módulos de concierto caminan por sendas jurídicas distintas. Pero la respuesta humana y pastoral debe ser otra muy distinta. La dignidad del maestro veterano y la necesidad de cuidar a quien cuida no entienden de fórmulas administrativas.
Radiografía compartida: la realidad frente al espejo
Para comprender dónde estamos y hacia dónde podemos caminar, conviene mirar con serenidad cómo quedan estas novedades a ambos lados del sistema:
|
Medida analizada |
Escuela Pública (Andalucía 26/27) |
Escuela Concertada |
|
Reducción a mayores de 55 años |
2 horas lectivas semanales menos, garantizadas y remuneradas al 100%. |
No existe aplicación directa. Depende de acuerdos de financiación o del convenio. |
|
Destino de esas horas |
Blindadas de atención directa (no guardias ni sustituciones de aula). |
La jornada lectiva estándar permanece inalterada (generalmente 25 h/semana). |
|
Teletrabajo no lectivo |
Flexibilidad reconocida para permanencia no lectiva desde casa. |
Potestad organizativa exclusiva de la titularidad de cada colegio. |
|
Descarga burocrática |
Simplificación en Séneca y unificación de planes de apoyo. |
Beneficio directo en trámites de Séneca, pero persiste la burocracia propia del centro. |
Plan de acción para equipos directivos: el arte de cuidar desde dentro
No podemos cruzarnos de brazos esperando que un boletín oficial resuelva lo que el corazón del educador necesita hoy. Como directores y miembros de equipos de gestión, tenemos la hermosa responsabilidad de liderar con sensibilidad, buscando grietas de oxígeno donde otros solo ven rigidez de plantillas.
Podemos plantear a nuestras entidades titulares y consejos escolares un plan realista, creativo y profundamente humano:
- 1. Reingeniería pedagógica del horario complementario: Si el módulo de concierto no nos permite restar horas lectivas sin desatender grupos, sí podemos mimar las horas no lectivas. Asignemos a nuestros veteranos tareas que no desgasten su energía física, sino que aprovechen su magisterio: coordinación de proyectos de interioridad, apoyo en biblioteca silenciosa o acompañamiento pedagógico y emocional a los profesores noveles (mentoría intergeneracional).
- 2. Pactos de flexibilidad y teletrabajo para la burocracia: Aprovechemos la simplificación de Séneca para autorizar formalmente que las reuniones de departamento que no exijan presencialidad física, la corrección de tareas complejas o la elaboración de informes se realicen desde casa en sus horas complementarias. Dar confianza y autonomía al docente maduro es una forma de devolverle el respeto por su trayectoria.
- 3. Cuidado específico de la salud vocal y ergonomía: Proponer a la titularidad un plan modesto de inversión en microfonía inalámbrica para aulas amplias, mobiliario adecuado y una revisión de las guardias de patio. Sustituir la supervisión en el patio exterior en días fríos o lluviosos por tareas de acogida tranquila en pasillos o biblioteca marca una diferencia abismal en el bienestar diario.
- 4. Elevación de la propuesta a la Mesa de la Concertada: Como equipo directivo, trasladar a las patronales educativas informes de impacto claros sobre el envejecimiento de las plantillas. Reivindicar la homologación no es una batalla laboral distante; es una exigencia de justicia educativa para que la administración dote las sustituciones necesarias que hagan viable la reducción lectiva también en nuestros colegios.
Educar desde una identidad auténtica significa poner a las personas siempre por delante de las estructuras. Si queremos que nuestros alumnos aprendan a honrar a sus mayores y a construir una sociedad más fraterna, empecemos por cuidar a esos maestros sabios que han gastado su vida regalando luz y vocación en nuestras aulas.
Comentarios