El Evangelio de hoy (Lucas 13, 31-35) nos presenta una escena que, aunque ocurrió hace dos mil años, resuena con una actualidad dolorosa. Un grupo de fariseos advierte a Jesús: «Sal y vete de aquí, porque Herodes quiere matarte» . La respuesta de Jesús es un golpe de autoridad espiritual. Llama a Herodes "zorro" -desenmascarando la astucia del poder mundano- y declara con serenidad: «Yo expulso demonios y llevo a cabo curaciones hoy y mañana, y al tercer día soy consumado» . A menudo, al leer estos pasajes, nos quedamos en el hecho histórico. Pero, ¿qué nos dice esto a nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI? Jesús no nos llama a una vida de comodidad, sino a una vida de firmeza en la misión . ¿Qué es la "firmeza" en la misión? Para Jesús, la firmeza no es obstinación ni orgullo. Es una fidelidad inquebrantable a la voluntad del Padre. Jesús sabe que su "tercer día" —su entrega total— está cerca, pero no se detiene antes de tiempo. N...