Amarás al Señor y al prójimo: Un compromiso urgente frente al ruido actual El Evangelio de este domingo nos recuerda, de forma casi radical, el corazón de nuestra existencia cristiana: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Mt 22, 34-40). Aunque estos mandamientos nos son enseñados desde la infancia, hoy parecen haber quedado relegados a un segundo plano. ¿Por qué ocurre esto? Quizás porque, como bien señala el Papa Francisco citado en los pensamientos para el Evangelio, vivimos en una época donde se nos propone "adorar lo humano dejando de lado lo divino". Hemos sustituido al Creador por una serie de ídolos modernos -el ego, la ideología, la inmediatez-, lo que inevitablemente fractura nuestra capacidad de amar al prójimo.La política como reflejo de nuestra pérdida de rumbo Es evidente que el primer mandamiento ...