Preguntas para la reflexión de los directivos: ¿Exigimos a nuestros docentes una entrega absoluta durante el curso sin recordar que un profesor desgastado y sin energía es incapaz de contagiar el deseo de aprender? ¿Comprendemos, como líderes de instituciones educativas, que el autocuidado y el descanso no son una "pérdida de tiempo", sino una exigencia fundamental para garantizar un liderazgo pedagógico sostenible y de calidad? ¿Ofrecemos a nuestros equipos pautas y espacios para que este verano no sea solo un paréntesis de inactividad, sino un tiempo propicio para reconectar con el sentido profundo de su vocación y con su experiencia de fe? La labor en un centro educativo es, ante todo, una tarea profundamente humana que consiste en guiar a personas hacia un proyecto común. Sin embargo, la exigencia cotidiana del aula, la gestión de la convivencia y el desgaste intelectual de la enseñanza pueden provocar un progresivo agotamiento físico y emocional. La experiencia en la...